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viernes, 28 de febrero de 2014

Tortillas de Carnaval

Por fin ya es carnaval y hay que celebrarlo comiendo las tradicionales Tortillas de Carnaval, tal vez este tipo de tortillas las hagan muy parecidas en cualquier región del mundo, y es que los ingredientes principales, huevos y harina dan para mucho. Para los Canariones, estas tortillas forman parte de nuestro sello de identidad, el carnaval en Gran Canaria se celebraba comiendo Tortillas de Carnaval.

Si hay algo que se perdió en las zonas rurales de Gran Canaria   me da mucha, muchísima lástima, es que los niños de hoy no lo disfruten como lo disfrutábamos antes, la esencia del carnaval no comercial. Era ir de mascarita, como lo llamamos aquí. Daba igual de lo que fueses disfrazado, los niños no iban de super-héroes y las niñas de princesas.Nos vestían con ropas de las abuelas, peluca o pañuelo en la cabeza y nos pintaban la cara con el maquillaje de mamá. Lo verdaderamente importante era salir por el barrio, tocando puerta por puerta, y esta vez no era truco o trato, no, era pedir huevos, decíamos: un huevito. 


Ahora de mayor imagino que los vecinos se armaban de provisiones y en esa semana no gastaban los huevos de sus gallinas para cuando llegaran los niños. Todo el mundo nos recibía con emoción, al tocar en una casa nos salía a ver la familia al completo y preguntaban: ¿quienes son estas mascaritas? ¿a esta gente no la conocemos?. Y te ibas como todo un triunfador con tu huevo en el cesto.

Ahora toca el porqué de los huevos, es para hacer las tradicionales tortillas de carnaval. Los niños llegábamos a casa ansiosos para que nuestras madres nos hicieran las tradicionales tortillas. ¡Que felices eramos en aquella época!

Ingredientes:

  • 4 huevos
  • 250 ml. de agua
  • 150 ml. de leche
  • La ralladura de un limón
  • 1 cucharada de anís en grano
  • 320 g. de harina
  • 150 g. de azúcar
  • Aceite para engrasar la sartén

Elaboración:

Primero colocamos el agua en un cazo junto con el anís y llevamos el agua a punto de ebullición, desde que comience a hervir la retiramos del fuego y dejamos enfriar.
Luego batimos los huevos y les añadimos la ralladura del limón.





Mezclamos y agregamos el agua con el anís o como lo llamamos en Gran Canaria matalauva.


Añadimos el azúcar y la harina alternándola con la leche, la cantidad de harina la he pesado para poderos orientar pero puede variar un poco dependiendo de la calidad de esta, el caso es que al echar la masa en la sartén la masa se debe estirar un poco para que queden como un crépes.




Preparamos la sartén con muy poca aceite, mi abuela me dice que una cucharada de aceite nada más.


Cocinamos las tortillas por ambos lados hasta que adquieran un color ligeramente dorado.


Luego servimos en un plato y según la tradición se cortan en cuatro y acompañan con miel de caña o en este cazo lo he hecho con melaza de azúcar moreno (sirup golden) muy tradicional en casa de mi abuela.


Hay quien las fríe en abundante aceite y las hace de tamaño individual, yo de esa manera preparo las Tortillas de Calabaza que las puedes ver Aquí también. Deseo que te guste mi receta y mi trocito de historia. 

¡ Buen provecho!

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miércoles, 26 de febrero de 2014

Almendras, cómo pelar, tostar y conservar.

Estas Navidades traje de la isla de La Palma una cantidad exagerada de almendras cultivadas allí, ya en aquel momento las fotografié y lo comenté en mi Fanpage, era un regalo que me hacían y estaba muy emocionada por ello. Para mi estas almendras son estupendas porque no salen amargas, son de muy buena calidad. 

Además de eso yo soy una persona a la que le encantan los productos desde la materia prima, me gusta hacer el proceso a mí misma y quiero mostraros como lo preparo. 



Ingredientes:

Almendras, sin pelar, naturales, a ser posible de origen  cercano a tu localidad.

Elaboración:

Necesitamos un martillo, si, si un martillo, porque las almendras son bastante duras, las golpeamos con un golpe seco y si no se parten debemos darle otro golpe, pero mucho cuidado porque si golpeamos demasiado se nos partirían y ya no nos servirán para platos que requieran almendras enteras, pero no vamos a tirar nada, las almendras que se nos partan en dos o más trozos las aprovecharemos para luego picarlas y utilizarlas troceadas en algunas recetas.



Cuando tengamos las almendras sin las cáscaras duras, pondremos a hervir agua y cuando esté hirviendo introducimos las almendras y apagamos al minuto o dos minutos.


Escurrimos el agua y antes de que las almendras se enfríen, aún calientes las presionamos y de forma increíble se despegará la piel marrón y nos quedamos con las almendras peladas.

Si vamos a utilizar las almendras en pocos días, bastará con que las sequemos sobre un papel de cocina.


Pero si por el contrario deseamos conservar las almendras durante largos periodos de tiempo, colocamos las almendras sobre una bandeja de horno tostamos las almendras a horno medio durante unos minutos, todo dependerá del color que deseemos darle a las almendras.


Yo estas las he tostado ligeramente porque deseaba trocearlas para decorar varios postres.


Tal vez os pueda parecer demasiado trabajo, pudiendo comprarlas peladas y troceadas o laminadas, pero os aseguro que el sabor no tiene punto de comparación y que mi hija y yo pasamos una tarde muy entretenidas con los martillos. 

Suerte con vuestros intentos y ¡buen apetito!.

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lunes, 24 de febrero de 2014

Yogur casero sin yogurtera

Buenos días a todos y con esta receta tan saludable, quiero desearos una feliz semana, a recargar nuestras baterías con yogur para prevenir multitud de enfermedades.

Hace muchos años mi madre compró una yogurtera, creo que en cada familia hay una, o la tiene tu abuela, tu madre o tu tía, pero nunca nos hemos resistido por completo a el encanto de preparar nuestro propio yogur. 


A mi que me gusta leer siempre me había preguntado el porque de ese misterio tan bien guardado, si el yogur es una de las formas más antiguas con las que el hombre comenzó a tomar leche de otros mamíferos. Está claro que no siempre tomamos leche, hubo que convencer a algunos animales de que quedándose a nuestro servicio tendrían la comida y la protección asegurada.



Claro está que las grandes marcas nos han acostumbrado a todo lo envasado y a creer que nuestro tiempo es para ver la tele o salir a pasear a un centro comercial dónde comprar lo que previamente los anuncios nos han sugerido. Yo te propongo otra forma de invertir tu tiempo libre, de preparar algo delicioso y sano a tu familia, y además sin necesidad de comprar aparatos eléctricos que luego no tienes dónde guardar en la cocina. 

Para mi receta tan solo necesitas tener una olla express.



Ingredientes:

1 litro de leche (yo utilizo semidesnatada pero cuentan que la mejor es la entera)
1 yogur natural o de sabores (sin trozos) a mi me encanta el de fresa
40 o 50 g. de leche en polvo (podéis utilizar la desnatada)
azúcar al gusto ( cuando le coloco mermelada en el fondo no le suelo poner)

Opcional:

Mermelada
Miel
Cereales molidos ( copos de avena, semillas de lino, salvado de trigo, nueces,...) lo que se nos ocurra.
Este lleva cereales molidos y es mi preferido.

Elaboración:

Comenzamos poniendo al fuego la leche con el azúcar y la leche en polvo.


Batimos con una varilla hasta que no hayan grumos.


Calentamos la leche hasta que esté tibia si por casualidad nos pasamos calentándola cosa que yo hago muy a menudo, la retiramos del fuego y esperamos a que se quede tibia, debe de estar a una temperatura entre 40º C y 50º C, si  añadimos el yogur a una temperatura elevada los fermentos lácticos mueren y el yogur no tendría sus beneficios.
Mientras la leche se atempera o mientras la tenemos al fuego, ponemos nuestra olla exprés a calentar con agua, desde que comience a silbar la apagamos y abrimos siguiendo las normas de seguridad de esta.
Preparamos los vasos en los que serviremos el yogur, si queréis ponerles mermelada o cereales, sino es así pues solos.
A continuación vaciamos el agua de la olla. 


Para saber que la leche tiene la temperatura correcta debemos de introducir el dedo meñique, bien limpio, dentro de la leche y esperar 20 segundos, si lo notamos caliente pero sin quemar, la leche está lista para que le añadamos el yogur, lo mezclamos bien y lo colocamos en los vasos.
Si aún quema, esperar unos minutos más. 
Si por casualidad tenéis un termómetro de cocina, que se han puesto muy de moda con los programas de televisión, pues medir la temperatura con este.


Luego ponemos cada vaso dentro de la olla exprés y la cerramos por completo.



Si vuestra cocina es bastante fría, como ocurre con la mía en invierno os recomiendo que cubráis la olla con una toalla o mantel, de este modo mantenemos el calor durante más tiempo.
Ahora queda esperar y reconozco que la primera vez es emocionante, por el miedo de como quedará, luego te das cuenta que esto es un proceso natural y lo único que necesita el yogur es algo de calor. Pasadas unas 8 horas podéis abrir la olla y sacar vuestros yogures. Yo los preparo por la noche y saco por la mañana, en otras ocasiones lo he hecho a media mañana y los retiro pasadas las 6 horas y quedan estupendos sin ningún problema.


Cuando lo saques de la olla te recomiendo que los tapes con film transparente y guardes en la nevera, he leído que duran hasta 2 semanas pero la verdad es que en casa como mucho 3 días y eso por no abusar.



Si sois muy golosos como es el caso de mi hija, lo mejor es tener unos smarties o cereales a mano para devorar el yogur con el doble de ganas. 


Mucha suerte con vuestros yogures y ya me contaréis si con estos se te acaban las ganas de comer yogures envasados que tan solo tienen sabor a edulcorantes y aromas artificiales.


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viernes, 21 de febrero de 2014

Galletas de coco

Recuerdo de pequeña, unas de mis primeras andanzas en la cocina fueron las galletas de nata ayudando a mi madre a darles formas, aunque ella es de esas personas que no le gusta ver a los niños revolotear por la cocina. Al contrario yo soy su polo opuesto y desde que tuve a mi hijo con tres años ya me ayudaba a preparar bollos fritos, mantecados y galletas, esto es lo siempre me ha encantado. Con la repostería disfruto mucho,  y la cocina es el lugar de la casa dónde paso mayor tiempo. 



Mi sueño sería una cocina de esas idílicas de la tele, con muchísimos armarios para guardar todos los moldes, bandejas y utensilios sin preocupación de que se vengan sobre mí como una avalancha y también sueño con un super-horno de esos de hierro que solo se ven en películas inglesas. La de cantidad de galletas, bizcochos y sobre todo pan que hornearía allí. ¿Te apuntas a mi sueño?.


Mi afición a los corta-pastas para galletas es relativamente recientes, antes les daba forma con las manos, ahora todo es mucho mas fácil. Y desde que mi marido se ha dado cuenta el poco tiempo que tardo en preparar galletas se ha propuesto tardar lo mismo o menos en devorarlas, lo estoy empezando a ver algo azul, ¿se estará convirtiendo en un monstruo de las galletas? Por este motivo voy probando nuevas recetas y agregando nuevos ingredientes, el de hoy ha sido el coco, que puede fallar con coco, creo que nada.

Ingredientes:

  • 250 g. de harina común
  • 150 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 g. de azúcar
  • 75 g de coco rallado
  • 1 huevo
  • 1 c.c. de levadura química

Elaboración:

En un bol colocamos la mantequilla en dados, el huevo y el azúcar.


Le agregamos 50 g. de coco.


Tamizamos la harina junto con la levadura y lo añadimos.


Ahora con ayuda de una cuchara o si lo preferís un robot de cocina, aunque no es necesario, amasamos todo esto, luego cuando parezca que sobra mucha harina y coco, dejamos la cuchara y comenzamos con las manos. Apretando y pellizcando la masa, la mantequilla irá ligándose a la harina y nos quedara una bola lisa y brillante. Desde que la masa se despegue con cierta facilidad del bol ya está lista, debemos de tener en cuenta que si nos pasamos amasando la mantequilla coge mucho calor y nos dará la sensación de que necesitamos más harina. No le pongas más harina, si ves que esto ocurre pon la masa unos minutos en la nevera para que se enfríe.


Cuando nuestra masa este lista preparamos dos papeles de horno y la colocamos sobre uno, con el otro la tapamos y estiramos con el rodillo. Deberemos estirarlas para que tengan un grosor de medio centímetro aproximadamente o algo más.
Si te fijas yo la divido en dos antes de estirarla, porque la bandeja que uso para guardarla en la nevera es pequeña, tu puedes hacerlo como más fácil te sea. eso es cuestión de gustos y necesidades.


Transcurridos 30 minutos con la masa en la nevera llega el momento de cortarla con un corta pasta si tenemos, si no es así podemos utilizar un vaso o taza de café. 
Veréis que os sobra masa al cortarla, no hay que preocuparse, aquí no se tira nada, estos restos se vuelven
a amasar y a estirar. Si notáis que se calienta la masa con vuestras manos, estirar la masa y a la nevera con ella mientras se hornea la primera tanda.


Para hornear debemos de calentar previamente el horno a 170 º C sin ventilador, y será conveniente que las galletas tengan todas el mismo tamaño, para que se horneen por igual.
Un error de novata que solía cometer era hacer formas muy variadas y hornearlas juntas, de esta modo se me quedaban unas muy tostadas y otras blancas.
Ahora preparo una bandeja de una forma y/o tamaño y otra bandeja diferente.
He de daros una mala noticia, si no tenéis dos bandejas de horno, hay que esperar que la bandeja se enfríe completamente antes de colocar las siguientes galletas, se que da mucha rabia pero es así.


Un tamaño intermedio de galletas como estos corazones fueron horneados 20 minutos, desde que veas que comienzan a dorarse por los bordes, es el momento de sacarlas, debes saber que después de sacarlas con su propio calor las galletas terminan de cocinarse y si las sacamos tarde se nos pondrán duras.
Muy recomendable enfriar todo lo que hornees sobre una rejilla, para evitar que se humedezcan con su propio vapor.


He leído que la mejor forma de guardarlas es en una lata, yo lo he hecho en un bote de cristal, a falta de latas, comentan que en los recipientes plásticos duran menor tiempo. debo de probar aunque es muy difícil en casa duran menos de dos días.

P.D. Si por casualidad eres como yo, que tengo un tiempo limitado para estar en casa, soy taxista de mis hijos, y cuando llegas no te apetece hornear, no te preocupes la masa estirada y sin cortar con es corta-pasta, dura en la nevera dos días, de modo que no hay excusas para no prepararlas.


Ahora me despido que voy a leer el libro que me regaló mi enamorado y tal vez picar unas galletitas. Suerte con las galletas de coco y que aproveche.

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lunes, 17 de febrero de 2014

Plum Cake

Era domingo por la tarde, el día había sido gris de invierno, las gotas de agua bajaban lentamente por los cristales de las ventanas y yo me preguntaba que podría ser apropiado para acompañar una tarde así al chocolate caliente que luego tomaríamos, pensé en hornear bollos, pero claro con este frío el tiempo de fermentación se ralentiza y no daría tiempo. Así que pensé en un cake clásico, y por supuesto delicioso, mi básico en los Plum-Cake así que a preparar los ingredientes a temperatura ambiente.


Ingredientes:

  • 200 g. de harina de trigo
  • 100 g. de harina fina de maíz (maizena)
  • 2 c.c de levadura química
  • 150 g. de azúcar
  • 1 c.c. de una mezcla a parte iguales de (jengibre, clavo y canela)
  • 140 g. de mantequilla
  • 100 g. de pasas de corinto
  • 75 g. de fruta confitada
  • 40 g. de aceite de girasol
  • 3 huevos
  • 1 copa de ron (25 ml.)

Elaboración:

Comenzamos con la preparación del molde, primero untamos el molde con mantequilla o aceite en spray para moldes, y cubrimos el molde con papel de horno, el papel de horno evitará que se nos queme y de este modo nos será muy fácil desmoldar.


Calentamos el horno a 180º C.


En un bol mezclamos el azúcar con el aceite y la mantequilla, debo de recordar que los ingredientes deben estar a temperatura ambiente y que la mantequilla debemos cortarla en trozos, en la foto la he puesto así , pero antes de batirla la he tenido que partir.


Continuamos incorporando los huevos de uno en uno y mezclando antes de cada incorporación.


Añadimos la harina de trigo, la de maíz y la levadura química, todo esto tamizado, me gusta tamizar en el momento antes de batir dicen que tamizar es imprescindible para airearla y de ese modo suba y quede más esponjoso. Continuamos batiendo, he de avisar que esta masa no queda ligera como la de un bizcocho, esta masa queda bastante espesa.


Una vez bien incorporada la harina añadimos las frutas y las especias que le darán el toque inglés al plum-cake. 

Mezclamos bien  e incorporamos en el molde, ya tenemos el cake listo para hornear, yo hice la prueba en volcar la masa 10 segundos y ni se movió, pero eso fue una prueba si tu quieres hazlo pero con cuidado.


Cocer a horno medio, a 160ºC durante 60 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo este salga limpio. 

 

Al sacarlo del horno lo dejamos enfriar sobre una rejilla durante 10 o 15 minutos y luego lo desmoldamos y dejamos que se enfríe totalmente sobre la rejilla antes de partir y comer.


No esperes un bizcocho esponjoso porque no lo es, es un cake clásico y su placer está en el sabor. Procura comerlo con una infusión, un café o un chocolate caliente.

Mil gracias a todos mis amigos de Facebook y Google+ , gracias por estar a mi lado deseo no defraudaros. 

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